miércoles, 12 de agosto de 2026

Tecnología

El declive de una cadena de mueblerías icónica en Ciudad de México

Tras décadas de presencia comercial, una de las cadenas de muebles más reconocidas en México cerró sus operaciones y abandonó sus sucursales capitalinas.

Redacción Nación 24
Foto: xataka.com.mx

Una de las cadenas de mueblerías más emblemáticas del país, que alcanzó gran popularidad durante la década de los noventa gracias a sus constantes campañas televisivas, ha cesado definitivamente sus operaciones en la Ciudad de México. El cierre de sus diversas sucursales en la capital marca el fin de una era comercial que definió el consumo de mobiliario para miles de familias mexicanas durante años.

El abandono de los inmuebles ha sido evidente en diversas alcaldías, donde los locales que antes exhibían salas y comedores ahora permanecen cerrados, con los cristales cubiertos y signos visibles de deterioro en sus fachadas. Vecinos de las zonas afectadas reportan que el cese de actividades ocurrió de manera gradual, hasta que el movimiento de personal y mercancía desapareció por completo de las instalaciones, dejando estructuras vacías en puntos estratégicos de la ciudad.

Expertos en el sector comercial señalan que la empresa enfrentó dificultades financieras insostenibles, agravadas por la transformación de los hábitos de consumo y la fuerte competencia de las plataformas digitales. A pesar de haber sido un referente en el mercado minorista, la firma no logró adaptarse a las exigencias del mercado actual, enfrentando problemas de liquidez que terminaron por comprometer su viabilidad operativa.

Aunque la marca intentó reestructurarse en años recientes para mantener su presencia en el mercado nacional, los esfuerzos fueron insuficientes para rescatar el modelo de negocio. La salida de la cadena no solo implica el cierre de tiendas, sino también la pérdida de empleos y el impacto en el entorno urbano donde sus grandes centros de exhibición formaban parte del paisaje cotidiano de los capitalinos.

Hasta el momento, no se han dado a conocer planes formales para la liquidación de los activos o el destino que tendrán los predios abandonados en la Ciudad de México. Mientras tanto, las antiguas sucursales se mantienen como un testimonio del cambio en los modelos de retail en México, donde la nostalgia de los consumidores contrasta con la realidad de un mercado que favorece la digitalización y la logística inmediata.

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