martes, 28 de julio de 2026

Tecnología

Dos de cada cinco vehículos remitidos al corralón son abandonados permanentemente

En la Ciudad de México, el alto costo de los procesos administrativos y las multas provoca que el 40% de los autos retirados de circulación nunca sean reclamados por sus dueños.

Redacción Nación 24
Foto: motorpasion.com.mx

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México ha reportado una problemática creciente en los depósitos vehiculares de la capital: el 40% de los automóviles retirados de la vía pública no son recuperados por sus propietarios. Este fenómeno ocurre porque, en muchos casos, el costo total acumulado por multas, arrastre y días de estancia en el corralón supera el valor comercial del propio vehículo, lo que desincentiva su rescate ante las autoridades.

El proceso para liberar un vehículo involucra múltiples trámites burocráticos y el pago de derechos que, sumados al paso del tiempo, generan una deuda que crece diariamente. Muchos ciudadanos optan por abandonar sus unidades debido a que la inversión necesaria para liberarlas no resulta rentable frente a la depreciación y el estado físico de los autos tras permanecer en estos espacios durante meses o años.

Esta situación genera una saturación constante en los depósitos administrados por las autoridades capitalinas. La acumulación de unidades abandonadas no solo ocupa espacio logístico, sino que también representa un reto de gestión ambiental y de seguridad, ya que estos vehículos quedan expuestos al deterioro prolongado en condiciones que no garantizan la integridad de sus componentes mecánicos o electrónicos.

Especialistas en movilidad urbana señalan que este comportamiento refleja la desconexión entre las tarifas de arrastre y la realidad económica de los propietarios de vehículos antiguos. Mientras tanto, las autoridades locales evalúan mecanismos para agilizar el destino final de estas unidades, incluyendo la posibilidad de subastas o procesos de chatarrización para liberar los espacios que hoy permanecen ocupados por miles de vehículos sin dueño reclamante.

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