martes, 28 de julio de 2026

Tecnología

Advierten riesgos por almacenar pescado crudo en recipientes de plástico

Estudios recientes sugieren que el almacenamiento de pescado en tuppers de plástico puede facilitar la migración de sustancias químicas hacia el alimento.

Redacción Nación 24
Foto: xataka.com.mx

La práctica común de dividir el pescado en porciones y almacenarlo en recipientes de plástico al llegar del mercado podría representar un riesgo para la salud, según señalan diversas investigaciones sobre la interacción entre materiales sintéticos y alimentos con alto contenido graso. Diversos especialistas en ciencia de los alimentos han observado que, debido a la naturaleza lipofílica de los productos pesqueros, ciertos compuestos químicos presentes en plásticos de baja calidad pueden transferirse con mayor facilidad durante la refrigeración prolongada.

Aunque el almacenamiento en recipientes herméticos es una técnica estándar para mantener el orden en la cocina mexicana, la exposición del pescado a las superficies plásticas puede alterar la seguridad del producto. Los expertos indican que el contacto directo durante varios días acelera la migración de sustancias, un proceso que se intensifica si el envase no cuenta con las certificaciones adecuadas para uso alimentario a bajas temperaturas.

La Secretaría de Salud, a través de sus recomendaciones de higiene alimentaria, ha sugerido históricamente privilegiar el uso de recipientes de vidrio o acero inoxidable para la conservación de proteínas animales. El uso de estos materiales inertes evita la transferencia de partículas sintéticas y facilita una limpieza profunda, reduciendo además la posibilidad de contaminación cruzada por bacterias que suelen acumularse en las grietas de los plásticos desgastados.

Para los consumidores que buscan optimizar su organización semanal, se propone la transición hacia envases de vidrio templado. Si bien el plástico es una opción cotidiana por su ligereza y costo, la recomendación técnica es verificar que los recipientes cuenten con los sellos de grado alimenticio y evitar el almacenamiento por periodos superiores a las 48 horas para minimizar cualquier interacción química indeseada con los ácidos grasos del pescado.

Ante este panorama, organizaciones de protección al consumidor instan a revisar los utensilios de cocina domésticos. La tendencia actual apunta hacia una mayor consciencia sobre la calidad de los materiales en contacto con la dieta diaria, priorizando siempre la inocuidad alimentaria sobre la practicidad inmediata de los materiales desechables o de baja densidad.

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